12 marzo, 2020
Las fotos en la red

Las fotos en la red

Una imagen vale más que mil palabras. Sobre todo, si lo que pretendemos es lanzar un negocio y vender un producto o un servicio por internet a través de nuestra web, nuestro blog o nuestra tienda online. Hemos de tener muy presente que el 80% de nuestra venta vendrá impulsada por las imágenes que ilustren lo que el usuario está buscando.

Muchas veces cuando estamos inmersos en el desarrollo de nuestra página web le damos mucha importancia al diseño, el copywriting, el SEO y la arquitectura web, y es en estos aspectos donde solemos centrar nuestra atención. No es que no debamos hacerlo, estos aspectos son muy importantes, pero no por darles la importancia que se merecen debemos dejar de lado las fotografías, porque las imágenes también son parte fundamental del diseño de una web. La correcta elección y la calidad de las fotografías puede llamar la atención de los usuarios, ya sea para captar visitas o para que termine llevándose a cabo una compra, de ahí su importancia.

Una buena imagen funciona tan bien porque tiene una capacidad inmediata de captar al usuario. Llegan rápidamente a nosotros y nos provocan una emoción mucho más rápido que un texto. Son más fáciles de “leer”, ya que nos llega la información de inmediato y, por lo tanto, más fáciles de compartir.

Las imágenes que usemos para nuestra web deben estar en consonancia con el discurso y el formato elegido. No encajarían fotos muy “casual”, si lo que queremos dar a la web es un enfoque serio, ni tampoco encajarían unas fotos de galería si tu punto fuerte es la cercanía y humanidad de tus empleados. Son el escaparate perfecto de nuestra marca.

¿Qué deben tener mis fotos?

Para empezar lo ideal sería contratar los servicios de un fotógrafo profesional especializado en fotografía de productos, ya que cuentan con la experiencia suficiente para orientarnos a cerca de lo que más nos conviene.

Es una inversión que podemos plantearnos hacer para conseguir una imagen corporativa, cuidada y profesional. Y en portales y webs dónde los productos que se vendan sean atemporales para conseguir un rendimiento que haga que la inversión nos merezca la pena.

Sin embargo, si no contamos con presupuesto suficiente o nos dedicamos a algo que está muy de moda en la actualidad, como son las ventas al por mayor de stocks por internet, como en Liquistocks, lo ideal sería aprender a hacer las fotografías nosotros mismos para que queden lo más profesionales posibles y nos ayuden a aumentar las ventas.

Lo principal es que nuestras fotos deben ser lo más fieles posibles a la realidad de nuestros productos, ya que así evitamos crear falsas expectativas. Hemos de evitar publicar fotos excesivamente retocadas que hagan parecer que el producto es mucho mejor que en la realidad, ya que si algún usuario lo compra puede sentirse decepcionado, perderemos futuras ventas y mancharemos nuestra reputación.

La base para nuestras fotos debe ser un fondo liso y neutro que nos ayude a destacar el producto y sus virtudes. Los fondos con muchos detalles pueden desviar la atención de lo que realmente nos interesa vender que es nuestro producto.

La iluminación es clave para que las fotografías parezcan profesionales. Por eso, antes de hacer las fotos es mejor añadir luz extra con varios focos o lamparillas. Lo ideal es utilizar 3 focos de luz: a izquierda, derecha y otro para el fondo. Con esto esperamos conseguir la iluminación suficiente para no tener que utilizar el flash, que al ser una luz muy directa produce una iluminación irregular, afeando nuestros productos.

Utilizar un trípode mejora muchísimo la calidad, a la vez que nos ahorra tiempo que no tenemos que invertir en repetir y repetir fotos a un mismo producto. Con el uso del trípode evitamos fotos movidas, torcidas…y nos será más fácil centrar el objeto y aprovechar el encuadre.

Como norma general lo ideal es centrarse en el producto que se quiere vender, prescindiendo de complementos u objetos decorativos que despistan al usuario y distraen su atención del producto que quieres vender. Además, añadir más productos puede crear confusión en el usuario a la hora de saber si el precio es por el conjunto o por uno solo de los objetos que se anuncian.

Un empujoncito para vender más es publicar fotografías en las que puede verse cómo es el producto en uso, por ejemplo, con ropa o complementos. Esto nos dará una idea de cómo sientan y también una perspectiva del tamaño.

Una vez hechas las fotos retocar levemente el contraste, el brillo y la saturación. Hacemos hincapié en lo de levemente, ya que no hay que abusar de los retoques. La foto debe representar la realidad fielmente.

Usando estos consejos y utilizando tu creatividad, se pueden conseguir fotografías bonitas y seductoras que consigan impactar a los usuarios y que te ayuden a posicionarte en la mente de tu público potencial.